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Regularización del Teletrabajo: Normas y obligaciones para empresas y trabajadores según el ReAL Decreto Ley 28/2020

 El teletrabajo ha llegado para quedarse, y la pandemia ocasionada por el COVID -19 ha suscitado un renovado interés en cuanto a la regularización del trabajo a distancia se refiere. Y conscientes de la importancia de este tema tanto para los trabajadores como para empresas, hoy desde Bufet Gambús le aclaramos todas las dudas sobre el marco legal del teletrabajo.

Recuerde que Bufet Gambús pone a su entera disposición su grupo de abogados expertos en la legislación laboral, para asesorarles en todo lo relacionado con la materia.

El teletrabajo como solución a la crisis del Covid19

Las fuertes medidas de confinamiento aplicadas desde el pasado marzo ocasionaron que la actividad laboral de muchas empresas se viera gravemente afectada. Por este motivo, el teletrabajo se presentó como la solución para seguir desarrollando el trabajo ahora desde casa, y que las empresas pudiesen sostener en medio de esta crisis su actividad productiva.

Gracias a ello, el impacto de las medidas de confinamiento en los trabajadores no fue tan grave como hubiese sido una imposibilidad total de trabajar en cuanto a ingresos y actividad laboral se refiere.

 

Regularización del teletrabajo: Cambio de paradigma laboral

Lo que antes era una actividad ocasional, ahora se presenta como una solución, una realidad, y en el futuro a lo mejor una forma más de trabajar.

Por este motivo, la regulación legal del teletrabajo en España ya es una realidad; la aprobación del Real Decreto ley 28/2020 impulsado por el gobierno de España ha dotado tanto a las empresas como a los trabajadores de medios legales para poder llevar a cabo el teletrabajo dentro de un marco jurídico, dando seguridad tanto a la parte contratante como al trabajador mismo.

 

Contenido del Real Decreto Ley

El real decreto ley 28/2020, consta de cuatro (4) capítulos, veintidós (22) artículos, siete (7) disposiciones adicionales, cuatro (4) transitorias y catorce disposiciones finales más un anexo.

La totalidad de los capítulos, así como las disposiciones adicionales primera y segunda, las disposiciones transitorias primera, segunda y tercera, y las disposiciones finales primera, segunda y tercera provienen del Acuerdo sobre Trabajo a Distancia.

 

capítulo I

(Desde el articulo 1 al  4): contiene las disposiciones generales, y en este se establece el ámbito personal de aplicación, incluyendo:

  • Toda forma de trabajo en la que concurran las condiciones previstas en el artículo 1.1 del Estatuto de los Trabajadores.
  • Las definiciones de trabajo a distancia, teletrabajo y trabajo presencial a los efectos de este real decreto-ley.
  •  
  • Principios de igualdad de trato y oportunidades y no discriminación, recogiendo aspectos concretos para hacer efectivo estos principios, teniendo en cuenta las especificidades que puede conllevar el trabajo a distancia en las condiciones de trabajo.

Este capítulo contiene artículos de vital importancia, tales como la limitación en el porcentaje de jornada presencial (50%), para los celebrados con menores y los contratos en práctica. (Artículo 3), así mismo el artículo 4 referido a algo tan fundamental, como la igualdad en el trato y en las oportunidades y la no discriminación con las personas que desarrollan su trabajo presencialmente.

 

capítulo II

(Artículo 5 al octavo): trata del acuerdo del trabajo a distancia, de las obligaciones formales vinculadas al mismo, haciendo notar:

  • Su carácter voluntario para las partes,
  • La adopción expresa de un acuerdo escrito con un contenido mínimo, ya de manera inicial o ya sobrevenida,
  • La no afectación al estatus laboral de la persona trabajadora.
  • El ejercicio de la reversibilidad.
  • El carácter acordado de las modificaciones del acuerdo.
  • La ordenación de las prioridades de acceso.
  • La remisión a la negociación colectiva en el procedimiento.
  • Los criterios que deben de seguirse, debiéndose evitar la perpetuación de roles de género y fomentando la corresponsabilidad entre mujeres y hombres.

Notamos en este capítulo, el carácter voluntario del teletrabajo tanto para el empleador como para el empleado, muy de acuerdo con lo expresado en el acuerdo marco Europeo sobre el teletrabajo.

 

Voluntariedad en el trabajo a distancia

La voluntariedad del trabajo a distancia y el teletrabajo va muy ligada a la posibilidad de su reversión, es decir la opción de dar por finalizada la actividad del teletrabajo, volviendo a su actividad inicial de carácter presencial. Así, en los casos en que sea posible y basándose en los términos establecidos en la negociación colectiva o en el acuerdo individual de trabajo, se podrá revertir la posibilidad de teletrabajar.

El acuerdo de trabajo debe ser formalizado, en su forma y contenido, y antes de que se inicie el trabajo a distancia.

Además, la ley también permite modificaciones siempre y cuando sean el producto de acuerdo entre las partes.

 

Capitulo III

(Artículos del 9 al 19): desarrolla la igualdad de derechos proclamada en el capítulo I, mediante la mención de las especiales precauciones a tener en cuenta respecto de los derechos laborales, cuando sean predicables en relación con las personas que llevan a cabo trabajo a distancia, estructurándose en torno a los siguientes derechos:

  • Derechos vinculados a la carrera profesional.
  • Relativos a la dotación y mantenimiento de medios y al abono y compensación de gastos.
  • Derechos con repercusión en el tiempo de trabajo.
  • A la prevención de riesgos laborales.
  • Relacionados con el uso de medios digitales.
  • Derechos colectivos de las personas que trabajan a distancia.

Estos se expresan por ejemplo en el artículo noveno.

De este modo la empresa debe garantizar la formación para que el trabajador pueda realizar su actividad adecuadamente. Igualmente, se deben asegurar otros derechos:

  • La promoción profesional se debe asegurar en los mismos términos que los trabajadores que la desempeñan de forma presencial.
  • El derecho a la dotación suficiente, y el mantenimiento por parte del empresario de todos los medios, equipos y demás necesarios para desarrollar la actividad.
  • También se expresan derechos a poder flexibilizar el horario.
  • Al registro del horario con el tiempo trabajado, incluyendo el inicio y la finalización de la jornada contratada.
  • De igual manera se debe asegurar el derecho a una adecuada protección en lo relacionado con la seguridad y salud en el trabajo.
  • Derecho a la intimidad y a la protección de los datos (artículo 17).
  • El derecho a la desconexión digital artículo 18, para que no se produzcan excesos en la prolongación de la jornada laboral.
  • El derecho a ejercitar los derechos de naturaleza colectiva, articulo 19, lo que garantiza a ejercitar estos derechos de la misma manera que el resto de trabajadores de la empresa que están en el centro al que están adscritos.

 

El último capítulo.

(Artículos del 20 al 22): se refiere de manera específica a las facultades de organización, dirección y control empresarial en el trabajo a distancia, incluyendo:

  • La protección de datos y seguridad de la información.
  • El cumplimiento por la persona trabajadora de sus obligaciones.
  • Deberes laborales y las instrucciones necesarias para preservar a la empresa frente a posibles brechas de seguridad.

En este sentido, se establecen deberes que deben cumplir los trabajadores que realizan el trabajo a distancia.

Estos deberes son tales como cumplir con las instrucciones de datos y seguridad de la información establecido por el empresario, previa participación de la representación legal de las personas trabajadoras.

Además, deben cumplir con las instrucciones sobre seguridad de la información fijada por la empresa, previa información a su representación legal, en el ámbito del trabajo a distancia. Cumplir con las condiciones e instrucciones de uso y conservación establecidos en la empresa relacionado con los equipos o útiles informáticos.

 

Disposición adicional primera. El trabajo a distancia en la negociación colectiva.

En esta primera disposición adicional, da vital importancia a la negociación colectiva, y este decreto ley está reconociendo esta negociación colectiva un papel preponderante para el logro de una regulación de las condiciones de trabajo a distancia para desarrollar o regular:

  • Identificación de los puestos de trabajo y funciones susceptibles de realizarse mediante el trabajo a distancia.
  • Condiciones de acceso y desarrollo de la actividad laboral
  • Duración máxima del trabajo a distancia
  • Contenidos adicionales en el acuerdo de trabajo a distancia
  • Reversibilidad al trabajo en los locales de la empresa
  • Porcentaje de trabajo presencia en contratos formativos diferentes al previsto en la misma siempre que no se celebran con menores de edad.
  • Posibles circunstancias extraordinarias de modulación del derecho a la desconexión.

 

Disposición adicional segunda. Personal laboral al servicio de las Administraciones Públicas.

Las previsiones contenidas en el presente real decreto-ley no serán de aplicación al personal laboral al servicio de las Administraciones Públicas, que se regirá en esta materia por su normativa específica.

 

Disposición adicional tercera. Prórroga de la vigencia del artículo 6 del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19.

El artículo 6 del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, en el que se regula el Plan MECUIDA, permanecerá vigente hasta el 31 de enero de 2021.

 

Conclusiones

Sin lugar a dudas el teletrabajo tiene ventajas y desventajas tanto para trabajadores como para empresarios. La búsqueda del equilibrio será la clave del éxito, pero contar con un marco legal regulado siempre juega en favor de las partes en cuanto al entendimiento y la forma de realizarlo.

El real decreto ley 28/2020, trata de manera equilibrada la forma de desarrollar esta actividad dentro de un marco legal establecido, y supone un verdadero progreso en la protección de los derechos de las personas, del teletrabajo y el trabajo a distancia. Refuerza el principio de igualdad de trato y de oportunidades y no discriminación. Protege la seguridad y salud de los trabajadores a distancia. Además, sitúa a la negociación colectiva como un importante elemento a la hora de desarrollar los principios y medidas que emanan de la ley de trabajo a distancia.

Recuerde que en Bufet Gambús contamos con un equipo de abogados especialistas en derecho en el área laboral y de contratación, por lo que si tiene alguna duda sobre la regularización del teletrabajo puede contactar con nosotros.

 

Fuentes:

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